«Es suave.» El reformer es tan exigente como la resistencia programada. Es entrenamiento de fuerza sin impacto.
«Es sólo para mujeres.» Un tercio de nuestras plazas las ocupan hombres, la mayoría por movilidad y espalda.
«Hay que estar en forma antes.» El método está diseñado precisamente para llevarte hasta ahí.
«No sustituye al gimnasio.» No pretende hacerlo. Lo complementa, y en muchos casos lo hace posible.